Namasté: «Hatha yoga: el sendero del cuerpo»

Namasté!

Ahora que nos encontramos al inicio del curso, resulta conveniente volver a recordar el sentido de nuestra práctica. El porqué de las herramientas que utilizamos, y así poder entender los motivos por los que nos resultan eficaces y persistimos en nuestra rutina.

En nuestra práctica en YOHAGOYOGAHOY utilizamos diversas técnicas, pero la mayoría de ellas tienen como base el Hatha Yoga (el sendero del cuerpo) que utiliza las posturas para acercarnos al estado meditativo.

Existen otras vías para llegar a la meditación, de hecho, hay un camino específicamente diseñado para ello, llamado Raja Yoga (el camino de la meditación) que abarca otro conjunto de técnicas diseñado para alcanzar ese estado, sin que el cuerpo tenga un especial protagonismo.

Sin embargo, los yoguis se dieron cuenta de que contamos con una herramienta muy valiosa para volver a reconectar con nuestra verdadera naturaleza, que es el cuerpo. Algo que está disponible en todo momento y que es como mapa que traza el camino de vuelta a nuestro centro.

Mediante la práctica consciente de las posturas y secuencias de yoga, vamos recomponiendo nuestro equilibrio interno y cambiando nuestro estado mental. En cada Asana, encontramos la armonía cuando dejamos de luchar con nuestras limitaciones físicas y nos rendimos ante nuestra realidad y aceptamos nuestro cuerpo.

Todo pasa por aceptar nuestro cuerpo, para aceptarnos a nosotros mismos y llegar a aceptar “lo que es”. Al fin y al cabo, eso es la meditación.

Al igual que la meditación o Raja Yoga consiste en “permanecer en Lo Real”, desmantelando el mundo ilusorio de nuestra mente, en el que normalmente nos encontramos, de una forma muy similar, con el Hatha yoga, a través del trabajo postural. vamos venciendo las resistencias hacia “lo que somos” y terminamos aceptando nuestras limitaciones físicas (lo real) más allá de cualquier idea previa sobre la postura ideal que podamos tener.

De esta forma, vemos como el camino del Hatha yoga, desemboca en la meditación (Raja Yoga), como si las posturas fuesen un entrenamiento para alcanzar nuestro equilibrio más profundo.

En el Hatha Yoga Pradipika, uno de los primeros tratados de yoga, escrito en el siglo XV, ya se explica esta necesaria interrelación entre Hatha y Raja Yoga, subrayando la importancia de una práctica que integre el trabajo corporal y el meditativo. En concreto en el texto se dice: “No se tiene éxito en el Raja Yoga sin el Hatha, ni en el Hatha sin el Raja. Por lo que se deben practicar los dos para la maduración espiritual

Nuestro objetivo es construir una mente cada vez más meditativa, que nos permita vivir equilibrados, viendo la vida con ecuanimidad, evitando el sufrimiento innecesario en nuestras vidas. Para llegar a ese punto, hemos aprendido que nuestro cuerpo y las posturas son una herramienta muy valiosa.

El cuerpo es la puerta de entrada hacia nuestra naturaleza más profunda y el Asana, cuando se realiza con maestría, es la llave que abre esa puerta.

Te deseo una feliz práctica esta semana, dentro y fuera de la esterilla.

Om Shanti!